jueves, 19 de diciembre de 2013

Un vínculo en el Metro

Unas semanas atrás, me encontré en el Metro (ese obligado infierno subterráneo de enfados diarios) a una persona a la que había entrevistado. No había lugar a dudas para el equívoco: con su perro lazarillo, su bastón y los ojos enfocados hacia ningún lugar en concreto, era inconfundible. Todo viene de hace más de tres años: en una asignatura de entrevistas en la carrera, se nos obligaba a entrevistar a tres personas con un perfil concreto. En uno de esos casos, tenía que hablar con una persona con algún tipo de discapacidad, y yo elegí a una persona con ceguera. Era mi segunda entrevista, y me llevé una lección de positivismo inolvidable.

Y más de tres años después, esa persona apareció en mi vida de nuevo. Me hizo ilusión. Y también me sorprendió con una reflexión a la que nunca antes había llegado: cuando haces una entrevista, creas un vínculo con tu interlocutor. No un vínculo temporal, sino uno que va más allá del primer contacto. La persona a la que entrevistas, al proporcionarte la información que necesitas, al prestarse al toma y daca de la pregunta-respuesta,  te hace entrar en un círculo compartido del que nunca puedes salir. Una especie de vínculo que se crea con la mínima confianza que permite que la entrevista se produzca. Como si, al hacerte depositario de la información que le reclamas, formase un lazo entre los dos incapaz de romperse. Un lazo que, en mi opinión, se crea siempre, independientemente de los sentimientos que esa persona despierte en nosotros.

Además, también me sorprendí, deseando que a esa persona, que tan solo había ocupado varias horas de mi vida, le hubiese ido bien durante todos estos años. Una extraña sensación de que, para mi completa felicidad, necesitaba que la vida de ese hombre hubiese sido apacible. Como si una hora de conversación con la grabadora de por medio me cargase con la responsabilidad de preocuparme por él.

No sé exactamente por qué, pero no me decidí a preguntarle por su vida y recordarle que yo era el estudiante titubeante de Periodismo que un día había llegado a su despacho para preguntarle por su vida de minusválido y que se ruborizó hasta el extremo (estoy seguro de que se percató de ello) cuando él me respondió que simplemente era “Minus-rápido”. Quizás fue el miedo a que no me reconociese. O el miedo a conversar con él y darme cuenta de que mi teoría no tiene ningún sentido.

Esa no fue la única vez que me lo he encontrado, y estoy seguro de que habrá más. No descarto que un día cualquiera reúna un mínimo de valor y le pregunte cómo le va todo y si se acuerda de ese periodista en la probeta que le robó algo de tiempo para intentar desentrañar el día a día de una persona que tiene todo un poco más difícil que el resto. Pero los sentimientos y las reflexiones que despertaron en mí. Quizás haya elegido la profesión más perra e ingrata del mundo, pero puede que sea la mejor que exista.

"Las malas personas no pueden ser buenos periodistas" (Kapuściński)

lunes, 16 de diciembre de 2013

Contra lo hipotético

Hace unos días, escribiendo en la redacción, me encontré de repente con la palabra ‘hipotético’, y me di cuenta de lo mucho que la había utilizado recientemente; tanto ella como varios sinónimos. No se trata de una falta de vocabulario (que podría ser, pero no en este caso), ni de una repetición en los temas (que podría ser, pero no en este caso), sino de una tendencia que observo en todos los ámbitos de la vida. Una obsesión por el futuro que nos arrebata el presente. 

Como robots, preocupados por qué nos ocurrirá y por tratar de que todo lo que nos espere sea lo más beneficioso posible, nos olvidamos de que lo importante pasa ante nuestros ojos, y de que vivir no es utilizar todos nuestros esfuerzos pensando en una futura etapa de nuestra existencia, sino que se trata de acoger todo lo que ésta nos pone por el camino, ya sean buenos (de los que se disfruta) o malos momentos (de los que se aprende). 

Vivir, aunque parezca mentira, consiste en vivir. No en una ensoñación de los días por venir cimentada en pilares imaginarios, en castillos en el aire. Vivir es actuar, reaccionar, cambiar de criterio, bajar a los infiernos y creerte en el cielo, reencontrarse todos los días con tus demonios para saludarles, darles los buenos días y apartarlos de un manotazo para dar paso a todo lo que te hace seguir adelante. Porque, para tener un pasado que poder recordar, hay que abrirle la puerta al ya, y guardar el mañana en el cajón. 

Vivan. Tomen decisiones basándose en el ahora. Equivóquense. Obedezcan a sus sentimientos, a pesar de que éstos les señalen una dirección diferente a la del resto de los mortales. Nunca se arrepientan de no hacer algo. No dejen escapar a las personas que merezcan la pena. Luchen por algo, si les parece justo. Luchen hasta el último aliento por ello, a pesar de todo y de todos.

Pero, por encima de todo, obedezcan al corazón al menos una vez en la vida. Yo les diría, incluso, que le hicieran caso más a menudo que a la cabeza. Podrán errar en ocasiones, pero simplemente por el hecho de optar a probar el dulce sabor de la victoria que otorga la conciencia de haber actuado correctamente, merecerá la pena.

"El ahora es todo lo que hay, y el futuro es simplemente otro momento presente para ser vivido cuando llegue" (Wayne Dyer)

jueves, 12 de diciembre de 2013

Historias que no se pueden contar

Dicen los que entienden de lo a que me dedico que muchas historias encuentran al periodista, y no al contrario; que solo se aparecen a una persona que, por avatares de la vida, tiene la responsabilidad, el honor o el privilegio de contar algo que el resto no puede.

Hace no tanto tiempo habría estado de acuerdo. Pero ya no. No en todos los casos. Siempre hay excepciones. Porque hay historias que, aunque sean dignas de ser contadas, no se pueden contar. Y no es incoherencia, es que la vida en sí misma es un misterio que creemos entender. Y repito, solo creemos. Una reflexión algo enrevesada, pero intento explicarme.

Por tradición, costumbre, o una simple tendencia de la que nos imbuimos al observar el mismo comportamiento en otros seres humanos, solemos pensar que lo más conveniente cuando una vivencia nos tortura es contarla, como una forma de liberarnos de ella. Discrepo. Una vez más, solo lo creemos. Pero creer y estar en lo cierto muchas veces no son sinónimos. Y yo, periodista (que en su máxima concepción idealizada lucha siempre por buscar o desempolvar la verdad), creo que hay historias que han de permanecer en el anonimato, en el recuerdo de sus protagonistas. En un círculo íntimo al que solo están invitados ellos. 

Esta conclusión, evidentemente, no la puedo avalar con argumentos indestructibles e inmaculados. Es solo una cuestión de sensaciones. Es la percepción de violar, de profanar (ésa sería la palabra más adecuada) una vivencia que puede ser merecedora de un texto, un reportaje o incluso un libro y que, sin embargo, solo está reservada a sus personajes. Y cuánto más se piensa en ellas, más se las concibe como un futuro escrito irrepetible. Quizás por el hecho de que se nos niegan. Quizás porque intentamos convencernos de que no estamos equivocados, cuando sí lo estamos.

O quizás, y esto es lo más fascinante, porque las mejores historias son aquellas que no se pueden conocer. 

"A quién le dices tu secreto, le vendes tu libertad" (James Howell)

miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿Dónde han quedado los héroes?

Estaba a punto de abrir un documento de Word para escribir algo en el blog, y de repente he leído algo de Iñaki Gabilondo en la gala de los Ondas. Años atrás, me habría enganchado a la radio para escucharle, pero hoy no me ha salido. Años atrás habría necesitado escucharle, pero hoy no.  Años atrás, habría sentido algo especial al escucharle hablar de la profesión que yo escogí por personas como él, pero me deja un regusto de indiferencia. Un mito, un ídolo, casi una especie de líder o de referencia ética o moral o actitudinal (en este caso, en el periodismo) que se marcha por la puerta de atrás. La pena es que ni mucho menos es el único.

Y en esto estaba pensando cuando me he dado cuenta de que ya no quedan líderes o referentes públicos, ya sean éticos, morales o actitudinales. O al menos eso es lo que cada pienso con más frecuencia.

No hace tanto tiempo, había personas que lo daban todo por sus ideales; ahora me cuesta hallar a personas con ideales definidos y mucho más a personas que los defiendan a capa y espada. No hace tanto tiempo, había políticos que eran honestos (de esto no estoy tan seguro, pero quiero creerlo); en este momento me cuesta separar el ejercicio de la política de la indecencia y la corrupción. Y lo que más me duele: no hace tanto tiempo, había periodistas que dignificaban el oficio, luchaban por hacer de cuarto poder y por servir al ciudadano. Darse un paseo esta noche (y en realidad cualquier día a cualquier hora) por las webs generalistas borra de un plumazo cualquier atisbo de idealismo.

Pero, ¿de verdad estamos tan huérfanos de líderes o referentes éticos, morales o actitudinales? En la esfera pública, mi respuesta es un sí rotundo. El oasis en el desierto está en nuestra vida cotidiana, supongo. En nuestra familia, en nuestro círculo de amigos…pero corremos el riesgo de perderlos también si no tenemos un reflejo exacto al otro lado. Sería una verdadera tragedia, porque es de lo poco que nos queda.

"A menudo los héroes son desconocidos" (Benjamin Disraeli)

lunes, 18 de noviembre de 2013

Titular nunca se me ha dado bien

La mayoría de las personas nacen (sin saberlo) con una cualidad innata. Las hay de todas las clases y colores, aparecen antes o después (o mejor dicho, nos damos cuenta de que las poseemos)…pero siempre están, pertenecen a la persona que las domina como parte de su ADN, como una pieza elemental de un rompecabezas sin la cual éste carece de sentido y solución.

En mi caso, durante muchos años pensé que valía para un poco de todo, pero para nada en especial. Incluso sabía qué quería ser antes de qué sabía hacer bien, una especie de testarudez que no estaba mal encaminada. Pero no del todo, porque con un micrófono en la mente, pronto me di cuenta de mi equivocación: lo que se me daba bien, lo que me hacía sentir a gusto conmigo mismo, un terreno en el que me sentía seguro, era la escritura. Un lápiz, un bolígrafo (la caligrafía no estaba reñida con ella), un teclado (lo que soluciona el problema anterior)…en definitiva, los instrumentos para hacer lo que mejor sé hacer, que no implica que esté bien hecho.

A veces, la vida, la profesión, el destino o una combinación de varios o todos estos factores, te aleja de la calle, que es donde pasan las cosas. Estar lejos de las cosas te adormece, y cuando menos te das cuenta ya no sabes de qué o sobre qué escribir. Y joder, acojona un poco. Porque te piensas que ya no vales para esto y que tienes un título (aún ni eso) vacío. Que la realidad está muy por encima de ti. La primera crisis de un periodista sin llegar a ser periodista. Tiene huevos. Pero tiene remedio.

Y es tan sencillo que simplemente contando por qué vuelvo a escribir en el blog ya inicio la terapia. Volver a juntar letras, sílabas, palabras. Hacer frases con sentido (o que así lo parezca al menos). Contar algo (a poder ser interesante). Y escribir. Escribir por el placer de escribir. Puede que me canse al segundo día. Puede que lo que escriba no valga para nada. Pero…nunca se sabe: a lo mejor en una de estas me encuentro con la historia de mi vida. Y si esto no sucede, el camino, por lo menos, habrá sido divertido.

"Todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito" (Truman Capote). 

viernes, 7 de junio de 2013

Manipulaciones

Ayer el Parlamento Europeo otorgaba el premio Ciudadano Europeo 2013 a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Este galardón se concede a "personas u organizaciones excepcionales que luchen por los valores europeos, promuevan la integración entre ciudadanos y los Estados miembros o faciliten la cooperación transnacional en el seno de la Unión, y a los que día a día tratan de promover los valores de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE".  Se trata de un reconocimiento a nivel europeo a todos aquellos que luchan por un mundo más democrático y justo.

El derecho a la vivienda, ni más ni menos que lo que intenta conseguir la PAH, es un derecho reconocido en nuestra Constitución (artículo 47) y en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en su artículo 25. En España se han producido más de 400.000 ejecuciones hipotecarias y hay cerca de seis millones de viviendas vacías. Los ciudadanos tienen cada vez más dificultades para afrontar sus alquileres o hipotecas, y el Gobierno aprueba ayudas para los bancos que desahucian a todos aquellos que no pueden pagar (lo que no significa que no quieran). El Estado, que ha de ser el garante de los derechos de los ciudadanos, sólo protege al opresor. 

Por eso, este premio no le sienta bien a muchas personas. Ayer Carlos Iturgaiz protagonizaba unas lamentables declaraciones en las que volvía a comparar a la PAH con ETA. La frase más lapidaria, fue ésta: "Hoy ha sido Ada Colau. Mañana nos pueden traer a Arnaldo Otegi y, con el voto de la izquierda, darle un premio". Carlos Iturgaiz fue presidente del PP vasco, él sabe de verdad lo que es el terrorismo y sabe que miente voluntariamente. Ya con los escraches, el PP se apropió del victimismo y la manipulación más torticera para tildar a los manifestantes de terroristas. El tiempo ha dado la razón a los que la tenían. Archivando denuncias y consolidando el apoyo a una plataforma que lucha por el derecho a una vivienda digna. Algo que parece molestar al Gobierno. Algo a lo que el resto de partidos quiere agarrarse ahora, con un claro afán electoralista. 



La primera acepción de terrorismo en la RAE es la de "dominación por el terror". De eso sí que sabe algo el Gobierno. Los ciudadanos viven con miedo a perder sus trabajos, sus ingresos, a perder su sanidad y educación públicas...con miedo a los recortes. La segunda acepción habla de "sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror". De eso también sabe el Gobierno: la represión a las manifestaciones es un ejemplo visual. Terrorismo es dejar a la gente en la calle, no pegar pegatinas en el portal de un ministro. La PAH no tiene vínculos con ETA. El Gobierno manipula y ejecuta su particular forma de terrorismo. Un Gobierno que va en contra de sus ciudadanos sí que es terrorista.

Para terminar, un último apunte. Para intentar desprestigiar a Ada Colau y a la PAH, se ha dicho que es una plataforma anti-PP y les recriminan que sólo hayan protestado cuando los populares llegaron al Gobierno. Otra manipulación torticera.

-Entrevista en La Vanguardia "Las gangas inmobiliarias fruto de desahucios son pisos manchados de sangre" (20/10/11): http://www.lavanguardia.com/politica/20111020/54233478574/ada-colau-las-gangas-inmobiliarias-fruto-de-desahucios-son-pisos-manchados-de-sangre.html

-Reportaje sobre la PAH en El País "Un desafío contra los desahucios" (25/9/11): http://elpais.com/elpais/2011/09/25/actualidad/1316938617_850215.html

-Columna en El País "El año de los despojados" (23/12/09): http://elpais.com/diario/2009/12/23/sociedad/1261522802_850215.html

Esta búsqueda en la hemeroteca de antes de las elecciones de 2011 me ha llevado sólo 30 segundos. Por favor, seamos serios. No más manipulación. Basta de engaños. Basta ya.

martes, 23 de abril de 2013

La falsa coincidencia entre Shakespeare y Cervantes

Todos los 23 de abril se habla de Cervantes y Shakespeare y la curiosa coincidencia en la fecha de su muerte. Otro mito más, como el de los billetes de 500 (está científicamente demostrado que no existen) o el de las rubias de ojos azules que sólo se fijan en el interior de las feos. Aquí un artículo de hace 5 años sobre el tema (lo de Cervantes y Shakespeare, no lo de los billetes y las rubias de ojos azules).

http://cultura.elpais.com/cultura/2008/04/22/actualidad/1208815215_850215.html

Dicho esto, no dejéis de leer. Pocas cosas son tan gratificantes. Ni tan hermosas. Regalad un libro, o leedlo, pero que no sea sólo hoy. Que sea siempre. Larga vida a la lectura.

¡FELIZ DÍA DEL LIBRO, CARAJO!

jueves, 18 de abril de 2013

8766

A los 24 años, Mozart había compuesto cientos de sinfonías, el Che Guevara ya había terminado su viaje latinoamericano y Mandela ya había pisado la cárcel. Yo, a los 24, tengo labores mucho más modestas, no faltar a lo que empieza a ser una cita obligada: cada 19 de abril, frente al ordenador, sentarme a escribir y dejar a los dedos que vuelen solos. Y, de paso, añadir una muesca más en mi revólver. Ya van dos docenas.

Queda muy atrás esa mañana del 19 de abril de 1989. Tan atrás que no tengo ningún detalle de ella. Pero tengo la historia bien aprendida: un inquieto niño de 2,700 llegaba al mundo dos meses y pico antes de lo debido. Se llamaría Sergio, por el de Sergio y Estibaliz  Su madre le tuvo delante de la mirada de unos estudiantes de medicina que la habían convertido en una especie de clase práctica. A pesar del surrealismo, el día fue el más feliz para la familia. Y para su padre algo más, ya que el niño traía, además de un pan debajo del brazo, una manita del Milan al Madrid. Con dos años, el niño aprendió una de las cosas más bonitas que se pueden aprender en la vida: a leer. Y lo hizo con el MARCA, ni más ni menos.

Con cuatro años, conoció al más mayor de sus hermanos, a pesar de que no era de su madre. Con él tiene pendiente hacer un viaje hasta Cuba. A los cinco, un nuevo crío llenaba el hogar. El niño quiso que su hermano se llamara Francisco Javier. Sólo lo consiguió a medias, y su hermano se llamó Javier. Aún sospecha si es su hermano o es un indígena del Amazonas, pero eso da para otro post. Con nueve años, el niño tuvo que madurar a la fuerza. No fueron las circunstancias que más hubiera deseado, pero fueron las que fueron y nunca renegó de ellas. De esa época, le quedaba un recuerdo palpable: una radio. Otra de las mejores cosas que puede tener un hombre.

Tras un paso notable en la escuela, el chico llegó al instituto. Allí conoció al resto de sus hermanos (descubrió que la sangre no es motivo para la hermandad) y tras seis años de felicidad, el niño se hizo mayor, se hizo hombre. Y tomó la mejor decisión de su vida: estudiaría la mejor profesión que puede existir en este mundo. Ese periodismo por el que espera dejarse la piel y hasta la salud. La universidad le trajo otro regalo añadido: en el preciso momento en que menos se lo esperaba, conoció a una sonrisa en forma de chica que le puso el mundo patas arriba. Todavía, cuando la ve, sigue pensando que es un tío afortunado. Fue en la universidad, también, donde terminó de construir su familia de "no sangre". Una familia que tiene un miembro menos de lo debido: una persona que se marchó antes de hora y que le enseñó que la vida puede ser muy hija de puta cuando quiere. Pero el niño sabe, que sea donde sea, tienen un amigo velando por él.

En esos años tuvo la oportunidad de comenzar a trabajar, y lo hizo de la mano de una sanfernandina que primero fue jefa y después amiga. Fueron 20 meses en los que aprendió tanto como creció como persona y en los que se hizo sanfernandino y cosladeño de adopción. El niño apuró sus últimos meses de carrera con el ánimo un poco mermado, pero ahora está en la brecha de nuevo, y sólo tiene ganas de crecer y crecer. De seguir emocionándose. De seguir sintiéndose vivo. De encontrar un texto que le haga teletransportarse a lugares lejanos. De contar la mejor historia posible. De poder ganarse la vida haciendo lo que le gusta. Y de soñar. En un futuro mejor o en un presente aceptable. Pero soñar.



miércoles, 17 de abril de 2013

Manu Brabo: una imagen vale más que mil palabras

Con todo el revuelo del atentado de Boston, la noticia de que un fotógrafo español se llevó el Pulitzer quedó un poco tapada. Se trata de Manu Brabo, un fotógrafo asturiano premiado por la instantánea que inmortalizó a un padre con su hijo muerto en brazos tras un bombardeo de las tropas de Al Asad sobre Alepo. La imagen habla por sí misma. Es desgarradora. ¿Alguno podría ponerse ne el lugar del padre? Pensar, por un momento, en el dolor que estaría sintiendo en el instante de la captura? Creo que es imposible.



Personalmente, creo que hay que tener mucho valor, mucha sangre fría para apretar el botón  y hacer la foto en esas circunstancias. En un artículo publicado en El Mundo, Brabo cuenta cómo fue el momento de la fotografía.: "Después de intentar reanimarle, el hombre sacó a su hijo muerto del hospital. Y ahí empezó el drama (...) El padre se quedó en la calle. No había transporte, ni taxis, ni nadie que lo pudiera llevar a su casa con su hijo muerto. Estuvo 20 minutos llorando con él en brazos. Eso me dejó muy tocado"

Para terminar, hago referencia a lo que más me ha llamado la atención de este artículo. Tras hacer la fotografía, el drama pudo con Brabo, que admite que a partir de la captura de esta imagen, quiso dejar Siria: "Al día siguiente, en aquel mismo lugar, después de otra jornada de fotografiar cuerpos mutilados decidí que tenía que largarme de allí por salud mental"

Para hacer una buena foto, debes empatizar con los protagonistas de tu imagen. Y a pesar de las personas que en ocasiones tildan a los fotógrafos de morbosos, creo que hay que tener un par de redaños para no quedarte helado ante esto. Por suerte para todos, Brabo enfocó el objetivo y nos brindó un testimonio mudo de cómo es la guerra en Siria. Un testimonio que vale un Pulitzer.

P.D. Por cierto, que Brabo tuvo que irse de España para poder salir adelante. Ejem...

martes, 16 de abril de 2013

¿Valen unos muertos más que otros?

Ayer a la hora de la cena una noticia nos sobrecogía el alma: dos bombas explosionaban en la meta de la maratón de Boston, llevándose consigo a tres muertos y dejando cientos de heridos, varios de ellos de extrema gravedad, y muchos con amputaciones en los miembros inferiores. Los medios de comunicación no tardaron en hacerse eco de lo ocurrido y pronto aparecieron especiales en televisión (en España solo lo hizo Marca TV. Penoso el tratamiento de 24H), radio y prensa para canalizar toda la información que surgía al respecto. Gentes de todo el mundo comenzaron a mostrar su tristeza por las redes sociales, y a la vez, mucha gente mostró su repulsa a que la tragedia de Boston copara el protagonismo informativo, dejando de lado a atentados que se llevan la vida de muchas más personas y que ocurren con mucha más frecuencia. El debate que vi en la red dejó cosas interesantes, y me dejó varias reflexiones:

La primera, que nadie nos puede quitar el derecho a impresionarnos, a entristecernos y a sobrecogernos por las tragedias humanas. No perdamos la empatía que nos hace tan humanos y sin la cual, perderíamos toda la dignidad. Mucha gente rechazó el comportamiento de las personas que expresaban su angustia por lo ocurrido en Boston, ya que diariamente suceden cosas mucho peores.  Estoy absolutamente en contra de restringir las penas ajenas. No seamos trogoloditas.

Dicho esto, no cabe ninguna duda de que en otros lugares del mundo, olvidados por los medios de comunicación, día tras día ocurren atentados y muertes violentas con una frecuencia muchísimo mayor. Entiendo y comparto la rabia de la gente que ve cómo para los medios una muerte en Boston es más importante que 30 en Somalia. Es totalmente deleznable el comportamiento de los medios en ese aspecto, y los periodistas somos responsables de esta situación. Pero tampoco nos engañemos. Estas reacciones suelen surgir solo cuando ocurren tragedias en Occidente. El resto de los días, no escucho casi ninguna queja. Con un poco menos de demagogia, solucionaríamos antes le problema. Pero la injusticia para mí es evidente. Sin irnos más lejos, ayer hubo dos atentados en Somalia (al menos 34 muertos) e Irak (32 muertos) y hace unos días la OTAN mató en un bombardeo a diez niños y una mujer en Afganistán. ¡Quién se rasgó las vestiduras por ellos? Nadie. Las comparaciones son odiosas, pero en esta ocasión creo que son necesarias para ilustrar el aislamiento mediático que sufren muchas zonas, envueltas en el olvido. De los medios y de las instituciones. Millones de personas que sufren el sinsentido de la violencia y que no tiene soluciones por el simple hecho de haber nacido en Kabul o Mogadiscio, y no en Boston.

P.D. Ayer varios medios publicaron fotos de una persona con la pierna amputada. Me parece una violación imperdonable de la intimidad, con una foto que no aportaba nada, salvo morbo a cantidades industriales. Deberíamos dejar de mirarnos el ombligo presumiendo de excepcionales coberturas de acontecimientos y fijarnos más en las personas. No pienso poner el enlace a la foto, pero muchos sabréis de cuál hablo. A muchos les vendría bien echar un vistazo a las recomendaciones de los medios en materia de catástrofes. Quizás haría mejor su trabajo.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Qué duros son los plenos

En los plenos de los parlamentos de nuestras Comunidades Autónomas se toman medidas que repercuten directamente en los ciudadanos. Tienen competencias en materias que nos tocan tanto como transportes, educación o sanidad. Por lo tanto, todo de lo que se habla en ellos es de gran importancia para nosotros. Por esta razón, nuestros políticos deberían estar atentos a todo lo que se comenta desde los estrados. En unos casos pasa; en otros, no. He aquí dos casos:

Manuel Fernández, diputado del PP en el Parlamento de Canarias, se aburrió lo suficiente en una de las sesiones que creyó conveniente ver una película. Lo mejor de todo, la decisión del Parlamento de prohibir la toma de fotos desde donde se pilló al diputado de marras. Tremendo.
Fuente: http://www.canariasahora.es/articulo/canarias/un-diputado-del-pp-ve-una-pelicula-en-pleno-debate/20130327143152399818.html


Patxi López, ex-lehendakari y líder del PSE, es el segundo ejemplo. Por lo visto, el pleno debía de ser muy aburrido y se dispuso a descargarse un juego para su PDA. Una lástima, pues su iPad no era compatible. El pobre debió asistir al infumable pleno que tenía lugar a pocos metros de él.


Estos dos ejemplos son resultado de una búsqueda de aproximadamente 30 segundos. Pero hay otros casos. Yo mismo los he visto en persona trabajando en Coslada. Lo más sangrante es que, mientras ellos hacen eso, su sueldo está pagado POR TODOS Y TODAS. Y luego hablan de que es necesaria una regeneración. Ahora que estamos en Semana Santa, Señor, llévame pronto.

lunes, 25 de marzo de 2013

Filoetarras


Tras leer y escuchar todo lo que se ha dicho acerca de los escraches, la PAH y su vinculación con ETA y otras sartas de mentiras, vamos a comprobar cómo las imágenes hablan siempre por sí solas.

Los políticos hablan de coacciones y protestas violentas...



Pero no se preocupan mucho por estas otras coacciones...




Cristina Cifuentes dice que los miembros de la PAH  (como los de la foto de abajo) son filoetarras y González Pons habla de que le querían marcar como a un judío...



Por supuesto, nada comparable a gente como ésta...



Y su sufrimiento, mucho mayor que el de los judíos de verdad, para los que irse de la II Guerra Mundial solamente marcados era un milagro...



También dicen que son activistas de una especie de kale borroka, con acciones tan peligrosas como ésta...



Que dejan acciones como la siguiente en un juego de niños...



En resumen, una panda de terroristas. Si ven a alguno de ellos por la calle, no duden en llamar a las autoridades.

Un link de regalo para aclarar la situación y retratar a los mentirosos: 

Basta ya de manipulación.




sábado, 23 de marzo de 2013

Los medios y la crisis


En más de cuatro años de crisis, la economía ha invadido todos los espacios de los medios de comunicación y se ha hecho un elemento presente en todos los informativos y periódicos. No hay día en el que informaciones con todo tipo de referencias a conceptos económicos aparezcan en nuestros televisores o en las páginas de los diarios. Sabemos que estamos en crisis porque se nos recuerda a todo momento. Pero, ¿qué sabemos realmente de la crisis?

A una gran parte de la población, todo lo que le llega de la crisis procede de los medios de comunicación. Por lo tanto, éstos tienen la responsabilidad de que sus informaciones sean lo más claras posibles para que sus receptores puedan entender todo lo que les dice en ellas. Explicando y contextualizando todo lo que ocurre. Pero, ¿pasa esto de verdad? Yo creo que no.

¿Alguien sabía algo de la situación de Chipre antes del pasado fin de semana? ¿Por qué tiene Chipre que penalizar a los depósitos bancarios? ¿Qué se consigue con ello? ¿Por qué todos los recortes van a ayudar a superar la crisis? ¿No hay otras alternativas? ¿En qué consisten todas esas reuniones de la UE? ¿Por qué hay que rescatar a un país? ¿Por qué hay que rescatar a los bancos?

En muchas noticias, lo que se dice suena a chino y resulta difícil entenderlo todo si no has estudiado algo de economía y no tienes, como poco, unas nociones claras. Se necesitan menos tecnicismos y más explicaciones. ¿De qué manera el periodismo contribuye a informar a la gente para que saque sus propias conclusiones cuando ni siquiera se logra el hecho de informar? Luego nos quejaremos de que la gente no compre periódicos.

lunes, 11 de marzo de 2013

Dolorosa efemérides


Se cumplen 9 años de la matanza en Atocha, Santa Eugenia y El Pozo.  Mucho tiempo, pero insignificante a la hora de cerrar heridas. Fueron unos días de dolor para todos los españoles, días que marcaron la Historia de España. Es curioso cómo la mente, ante hechos especialmente dramáticos o relevantes, se conjura para almacenar todos los detalles que, en circunstancias normales, no se quedan en la memoria. Y yo me acuerdo de muchas cosas de esos días de marzo.

El informativo de la mañana informando de explosiones. Mi idea preconcebida de que sería ETA. Mi tutora informándonos a media mañana de lo que había pasado. El miedo por mi madre, que cogía el metro a esa hora. Llegar a casa y poner las noticias. Tirarme las horas muertas absorbiendo todo lo que se decía en ellos. La tristeza en los rostros de la gente cuando fui a recoger al colegio a mi hermano. El examen del día en el que nadie había estudiado, las charlas con los profesores, que intentaban explicarnos lo que había ocurrido. Mi tutora, hablando de la hospitalidad con la que le había acogido Madrid y la pena infinita que sentía. El minuto de silencio en el partido que jugué el sábado. La sensación de que se nos estaba ocultando la verdad. La jornada de reflexión con las manifestaciones en las sedes del PP. El vuelco electoral. La lluvia que cayó durante todos esos días.

Y muchas cosas más, imposibles de explicar. Que solo se pueden sentir.

Lástima que, nueve años después, las víctimas sigan divididas, los políticos que negaron la realidad sigan ejerciendo la política (e incluso presidan el país) y algunos medios siguen empeñados en mantener teorías conspirativas que solo contribuyen a aumentar el dolor de las víctimas y a sostener una postura bochornosa.

Quizás, un día, se le pueda rendir el mayor homenaje posible a los afectados: acordarnos de ellos sin trencillas, ni rencores. Unidos.


viernes, 8 de marzo de 2013

Nueve de marzo




Qué bajo se escuchan las voces
Qué rápido se vacían los vasos
Qué largas se pasan las noches
Qué frío el sol del nueve de marzo

Qué amargos me saben los besos
Qué difusos dibujo los trazos
Qué tristes me salen los versos
Qué cruel este nueve de marzo

Qué desnudas encuentro las páginas
Qué hermoso el futuro truncado
Qué saladas corren las lágrimas
Cómo duelen los nueve de marzo





miércoles, 6 de marzo de 2013

El periodismo y Chávez


Mucho se habla de la muerte de Chávez y del futuro de Venezuela. Hay un inmenso debate entre los defensores y los detractores de una de las figuras más importantes de la política sudamericana. La lucha contra la desigualdad y la identificación del pueblo con su presidente, en un lado de la balanza; las continuas sospechas sobre los tintes autoritarios y los supuestos ataques a la libertad de expresión. Muchos hemos intentado esbozar una opinión sobre el respecto, pero en realidad casi ninguno de nosotros está capacitado para hacerlo con una base fundada. De todas formas, sirve de base para analizar otra cosa.

Hoy se han adelantado algunos resultados del barómetro del CIS del mes de febrero. Y el periodismo sale muy mal parado: es la profesión que menos valoración tiene, con una puntuación de 59.09 sobre 100. Muchos se preguntarán cómo puede ser así; yo les respondo, es la consecuencia de los oscuros intereses que tienen las empresas mediáticas y que guían su línea editorial. El caso de Venezuela es uno más, pero vale igual. Muchas salidas del tiesto.

El País fue el medio que más se columpió, y de forma más notoria. La falsa fotografía de Hugo Chávez que obligó al diario a retirar su tirada y a volver a imprimir todos los ejemplares fue sonadísima. Sumado a esto, la continua aparición de editoriales anti-Chávez en el periódico y la colaboración de Moisés Naím como voz acreditada en el país (un tanto parcial, ya que fue miembro del Gobierno con el que Chávez quiso acabar en una asonada en 1992) dan claras pistas de hacia qué dirección nada el periódico. Nada de intentar contrastar, de fijarse en los aspectos positivos del país (que los tiene). Lo de Moisés Naím es algo parecido a lo que se hace con Yoani Sánchez en Cuba, algo de lo que también se puede hablar bastante. Lo mejor de todo, el reportaje que publicó el propio diario explicando todo el asunto de la fotografía, en el que dejó claro que no estaba seguro de la autenticidad de la foto y aún así la publicó.



Por otro lado, tenemos a ABC, que durante los meses de la enfermedad de Chávez no ha hecho sino “matar” al Comandante antes de tiempo. Incluso el gobierno venezolano y hasta Fidel Castro respondieron a las afirmaciones vertidas en el periódico español, calificándolas de rumores. Ayer mismo, ABC se desmarcaba del resto de publicaciones al asegurar que Chávez había muerto en Cuba y no en Venezuela. Una información que, hasta la fecha, sigue sin fundamento alguno.

Y, por último, una prueba gráfica. La portada de El Periódico. Que lo juzgue el que lo vea.



¿Qué quiero decir con esto? Pues muy sencillo: si los medios españoles son tan parciales y la prensa es tan polarizada en asuntos pertenecientes a otros países, imagínense con los asuntos propios. Eso lo percibe la gente. Y la prueba es ese 59.09 % que aparece en el CIS. Yo creo en que es posible un periodismo independiente y que el éste es primordial en una democracia, pero para esto debe estar ligado a su vocación de servicio. Cualquier otra cosa, como desgraciadamente hemos comprobado, lleva al descrédito.

P.D. Ojo con esto, muy curioso. Gracias a Román Cid de Rivera (@romancid) descubrí que la noticia de la muerte de Chávez en El País estaba escrita desde...!!!!!!!el 31 de diciembre!!!!!!! ¿Ganas de ser los primeros? Pues desde el 31 de diciembre, debían de tener un adivino, o sino, no me lo explico.


martes, 5 de marzo de 2013

Parado

Ya soy uno más. Uno más de los 5.000.000 de personas que no escapan de las garras del paro. Con la carrera terminada a falta de una asignatura (para poder hacer prácticas), me encuentro con un panorama desolador. No hay empleo, apenas hay prácticas... Los requisitos en cualquier tipo de trabajo (no está la cosa para elegir) incluyen una experiencia que nadie está dispuesto a conceder y dejan a los jóvenes que han estudiado durante los últimos años (como es mi caso) en una situación bien difícil. No es de extrañar que más de la mitad de la juventud española no tenga trabajo. Yo simplemente soy uno más.

¿Qué alternativas quedan? Pocas. Una de ellas es prolongar la formación, hasta que la tormenta amaine. Pero la subida de las tasas y matriculas lo dificulta mucho. Otra es irse fuera de España: la más apetecible, aunque requiere de ciertos ahorros. ¿Cual es la que le queda a la gran mayoría? Pues la de seguir buscando trabajo, a pesar de los repetitivos "está la cosa muy mal". Y mientras tanto, así estamos. Tras meses y meses de abandono del blog, lo retomo para plasmar en él todo lo que se me pase por la mente. Que a día de hoy, no es poco. Seguiremos informando.