Es curioso ver cómo la gente reacciona a los acontecimientos que le suceden en su vida. Una persona puede soportar gobiernos infames, dictaduras de cuarenta años, injusticias sociales y todo tipo de fenómenos de la forma más pasiva posible. Y sin embargo, cuando un acontecimiento cala en la fibra sensible de los ciudadanos, éstos se convierten en bombas de relojería, tan impredecibles como un animal desbocado. Si se aplica esto a la política, yo también podría decir que un suceso cambió mi actitud e hizo que me interesara mucho más por la política y los políticos. Y justo en estos días se cumplen siete años de eso. Hablo de los cuatro días que pasaron del 11 de marzo al 14 de marzo de 2004.
Ya dos años antes ocurrió el accidente y toda la polémica creada en torno al Prestige, y en 2003 se inició la bochornosa entrada de España en la invasión de Irak junto a Estados Unidos y Reino Unido. De hecho, este último suceso fue el que derivó en el mayor atentado que ha sufrido nuestro país en toda su historia.
Recuerdo que estaba desayunando ese jueves de marzo, y que antes de irme al instituto ya se daban las primeras noticias de una explosión en Atocha. Yo pensé que se trataría de ETA, y con ese pensamiento me fui a clase. Pero la idea de un atentado de ETA no incluía lo que vería en las próximas horas. Nuestra profesora entró en clase a mitad de ese día y nos contó lo que había pasado en los trenes de Cercanías. Yo tenía 15 años y no es que supiera muchas cosas de terroristas, pero más de 100 muertos (a la hora de comer hablaba la televisión de unos 40) no era algo muy típico de los etarras. No obstante, la cercanía de las elecciones me hacía dudar. Aún así, en mi círculo de personas ya eran varias las veces que escuché: “Esto nos pasa por meternos en Irak”. Y ese mismo jueves por la noche, un grupo islamista se atribuía el atentado. Y ahí empezó todo.
El PP negando las informaciones que indicaban un atentado islamista, las pruebas que cada vez inducían a pensar en esa misma hipótesis, las manifestaciones del viernes…y sobre todo, la manifestación espontánea del sábado, el día antes de las elecciones, ante la sede del PP en Génova por las mentiras del Gobierno y las detenciones de islamistas que confirmaban todo lo que los populares negaban. Nunca se me olvidará lo engañado y lo enfadado que me sentí. Habían muerto más de 190 personas, de hecho algunas de ellas todavía estaban luchando por sobrevivir, y sin embargo el Gobierno engañaba a sus ciudadanos, mancillaba a las víctimas y a sus familiares para no perder su rédito electoral. Me hubiera encantado tener la mayoría de edad para votar. Siempre me acordaré de lo que dijo Paco González, en el Carrusel Deportivo de la SER: “Hay que votar, porque hay políticos más buenos que otros”.
Ganó Zapatero, dando un vuelco a las encuestas, y me sentí feliz. Feliz porque esa gentuza de iba del Gobierno, esa gentuza que mintió a los españoles en el peor momento, esa gentuza que solo miró por sus intereses de poder (una vez más). Ahí nació mi verdadera conciencia política. Aunque ahora todos los políticos y sus partidos la hayan bajado a niveles bajo cero gracias a sus inconmensurables esfuerzos por no trabajar para ayudar al ciudadano ahogado por la crisis y reírse de los españoles con un espectáculo de insultos, descalificaciones y demás falacias en el Congreso de los Diputados tras las cuales se reúnen para tomar cervezas en los bares de al lado, como si no hubiera pasado nada. Fue bonito mientras duró.
Desvían la atención a temas intrascendentes y la gente no se da cuenta de lo verdaderamente importante y se queda pensando en lo superficial. ¿El precio de las 'chuches'? Realmente importante a día de hoy si señor, entiéndase la ironía.
ResponderEliminarhttp://www.publico.es/espana/365614/el-gobierno-da-una-alegria-a-rajoy-con-los-chuches
PD: podrías permitir comentarios anónimos. Publicando con gmail ya me has obligado a salir a la luz. te has ganado una paliza jumm
Totalmente de acuerdo!
ResponderEliminarUn fallo y muy grande, por cierto!Ya lo arreglé
Ya puedes ponerme a caldo amparada en el anonimato! XD
En la próxima entrada comentaré bajo anonimato jajaja Será por la victoria del derbi, que ya te habrás mejorado, seguro ;)
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